Guía del Conquistador #1: Con Mujeres – SHARIA BLANCA

Rollo Wolfson
Daily Stormer
28 mayo, 2017

La Sharia Blanca impediría este tipo de cosas.

Habrá quien piense que el feminismo es incompatible con el islam, y que por ello es una contradicción que sean precisamente las feministas las que más defienden esta “cultura”, religión, o como se quiera llamar: se equivocan. Y no sólo queda ahí: también vemos cómo mujeres blancas, de clara ascendencia europea, ansían tener relaciones sexuales con negros, árabes, mestizos, etcétera. Pero, ¿por qué no con asiáticos, chinos, japoneses, y demás? Todo esto está fuertemente relacionado y se basa en la naturaleza de la mujer, y cómo el judío la ha sabido descifrar y utilizar para sus propios fines.

En “La Guía del Conquistador” vamos a explicar todo esto y a ofrecer una solución de la forma más breve posible. En primer lugar, comparamos un par de artículos de la misma revista para entrar en materia.

Vice:

Según un estudio publicado el año pasado en Psychology of Men and Masculinity [Psicología de los hombres y la masculinidad], las revistas masculinas que cosifican a las mujeres y celebran el exceso de masculinidad están normalizando el sexismo hostil entre los jóvenes.

Aunque muchas de estas revistas han sufrido en años recientes a nivel financiero ―como MaximLoadedNuts― o han debido cerrar directamente, la “cultura del macho” continúa dominando espacios virtuales y campus universitarios, según los investigadores. En una serie de tres estudios, los autores revelaron “cómo una fuente concreta de influencia social―como las revistas para hombres― puede dar forma a la expresión de un prejuicio que normalmente se considera inaceptable en una sociedad igualitaria“.

Vice:

Una cuarta parte del porno heterosexual consumido por mujeres contiene escenas de violencia contra sus congéneres. El 5 por ciento de las búsquedas por internet realizadas por mujeres corresponde a escenas de sexo no consentido. Si bien el consumo de porno sigue siendo mayoritariamente masculino, resulta llamativo que el índice de búsquedas de este subgénero más violento sea al menos el doble de frecuente entre las mujeres que entre los hombres. […]

No es infrecuente que haya mujeres que fantaseen con situaciones de sexo forzado, tal como señala un estudio de 2012. En él, un equipo de investigadores de las universidades de North Texas y Notre Dame reprodujeron un audio de una escena erótica en la que se simulaba una violación para estudiar las reacciones de las 355 jóvenes participantes que lo escucharon.

La grabación, basada en los clásicos argumentos de infinidad de novelas románticas, narra la historia de un hombre que se siente poderosamente atraído por una mujer. Él le manifiesta su deseo, pero ella no muestra ningún interés. El hombre persiste en sus intentos sin éxito alguno, hasta que finalmente recurre a la fuerza física y la viola. Ella se resiste en todo momento y no da señal alguna de consentimiento durante toda la escena. Sin embargo, como el hombre le resulta atractivo y la estimula desde el punto de vista erótico, la protagonista acaba disfrutando del sexo forzado.

Los investigadores descubrieron que el 52 por ciento de las mujeres tenían fantasías que implicaban ser forzadas sexualmente por un hombre, el 32 por ciento fantaseaban con ser violadas y el 28 por ciento con que las obligaran a practicar una felación. En general, el 62 por ciento de las participantes aseguraron haber tenido al menos una fantasía que implicara sexo no consentido.

Ambos artículos se complementan a la perfección. En el primero, la mujer se queja de la hostilidad de los chistes machistas porque sabe que en una “sociedad igualitaria” (esto es, llena de machos beta, betaizada) se le va a dar crédito y su absurda voz será escuchada. En el segundo, sin embargo, anhela ser violada brutalmente por varios hombres, hacer felaciones forzadas, o mezclar sexo y violencia para ser reducida a una posición sumisa.

El contraste de estos dos artículos muestran por qué el feminismo es antinatural; no surge de una mentalidad femenina de forma espontánea – sino que sólo es una cuestión de negocios – y se basa en la tolerancia y la concesión de los machos beta, capaces de doblegarse por el deseo sexual, para sobrevivir.

La mujer muestra mucha más tolerancia que el hombre. No porque esta sea más buena, qué va, más bien al contrario: porque no es capaz de extrapolar sus impulsos egocéntricos a su comunidad, y por tanto de reconocerla como suya. Es decir, que está tan obcecada en sí misma, que ni siquiera es capaz de ver el peligro que puede suponer la aceptación de nuevas condiciones para su círculo familiar o racial, porque simplemente no puede identificar dicho círculo. Solamente obedece a su dimensión sexual, y es que acarrea tanta responsabilidad en la misma, que básicamente la naturaleza la ha creado exclusivamente para servir a tareas reproductivas.

¿Qué tiene que ver la dimensión sexual con la tolerancia? Aquí lo explicamos. Mujeres y hombres, y en general todo animal sexuado, conoce dos aspectos distintos en la dimensión sexual, que no es más que el conjunto de factores que influyen en su vida como consecuencia de la posesión de genitales. El primer aspecto es el que afecta a la búsqueda de pareja para la reproducción “el antes”, y el segundo el que se refiere a la actitud con las crías o “el después”.

Ambos son totalmente distintos entre hombre y mujer, porque el primero está hecho para reproducirse rápidamente y muchas veces – por tanto su interés sexual no se centra en una mujer en concreto, sino en la que más a su alcance esté en ese momento – pero la mujer sólo puede reproducirse una vez por año, hasta los cuarenta años más o menos, por eso es natural que su interés corresponda a un sólo hombre. De aquí que todas las “putas despendoladas” que está poniendo de moda el sistema judeizado acaben después apoyándose en el alcohol, drogas, movimientos sociales, degeneración sexual, o cualquier actividad que produzca un mínimo de estimulación para dejar de sentirse vacías.

El hombre, por tanto, no tiene en cuenta más que el físico de su compañera ya que tampoco suele estar dotada de una personalidad muy desarrollada ni profunda (por lo de estar a merced de la reproducción) y su relación con ella estará orientada siempre a este fin. La mujer, por el contrario, tendrá que buscar a alguien capaz de darle seguridad mientras incuba al hijo de este, y además, por ser más lenta y fijada su búsqueda de pareja y estar el hombre menos subyugado por la reproducción sexual, se fijará definitivamente en todo aquello que contribuya a un “carácter poderoso”. Físico fuerte significa protección, pero no sería plenamente útil sin una mentalidad de macho alfa, dominante y agresiva.

Pero precisamente ese juicio por carácter que decanta la balanza en el caso de la mujer, es también el que puede llevarla a una confusión: así es como ligan los machos beta. El “antes” sexual de una mujer se basa en la búsqueda de un alfa, y cuando lo encuentra, el resultado es óptimo en la relación que se establece; su “después” sexual se basa en el cuidado de las crías, y de él surge el instinto maternal, que muestra piedad para con los desvalidos (equiparados inconscientemente con la indefensa cría) y esto se traduce en tolerancia, por estar nublada su mente como habitualmente, por su cometido reproductivo. Por esto, es una atrocidad dar permiso a la mujer para participar en política.

Big Bang Theory, una serie creada por el judío Chaim Levine que glorifica al macho beta.

El macho beta se victimiza y autocompadece hasta el punto de aparentar ser una cría indefensa ante los ojos de la mujer, que encuentra un carácter afín a alguno de sus cometidos reproductivos (que ella erróneamente presupone, es la búsqueda de pareja) y responde con sexo. Así, podemos explicar cómo cobardes afeminados, muchas veces con un físico muy pobre, encuentran hembras más que aceptables. Pero con estos, la mujer no desarrolla plenamente la atracción sexual, sino que más bien es la pena lo que impulsa sus actos sexuales – nota que el indefenso beta carece de un recurso, como la cría que no tiene alimento, y se lo da – y por esto un macho beta criará cuernos en cuanto un alfa decida atacar.

El judío es plenamente conocedor de esto, y por eso impulsa el feminismo en países blancos. Betaiza así a los hombres y deja a las mujeres en posición dominante, de modo que ellas, al estar naturalmente incapacitadas para el liderazgo, seguirán buscando un alfa que acabe por dominarlas. Aquí es donde entra la inmigración masiva, sobre todo desde países con culturas o religiones fuertemente patriarcales, de dominancia masculina y sumisión femenina, en los que carecen de esta clase de propaganda y que por tanto exportarán machos alfa a zonas con abundancia de machos beta. El resultado: la mujer escoge el alfa y se produce a la vez un mestizaje, que interesa al judío más que nada a la hora de la destrucción de la raza blanca. La promoción de la homosexualidad contribuye a su vez fuertemente a la betaización social.

Finalmente, y para poner ya la guinda al pastel, el establishment judío pinta de víctimas a los inmigrantes, de modo que en una jugada maestra aprovecha la predilección femenina por lo indefenso, fruto de su instinto materno, mezclada con el “morbo” que despierta en ellas la disponibilidad de machos alfa, violentos e incivilizados, en su propio país. Como ya he dicho, le importa un carajo la integridad de su tribu racial debido a que ella y reproducción son uno, y es incapaz de razonar más allá. Recordemos también que el judío promueve el feminismo entre las mujeres desde hace años, que vende la imagen del negrata como ejemplo a imitar, emascula constantemente al blanco en sus películas y series de televiSión, incluso haciéndose pasar por él (véanse Jonah Hill o Seth Rogen).

Pero no os penséis que la Guía del Conquistador no va a dar la solución. En el Daily Stormer inglés, nuestra página hermana, ya ha sido propuesto desde hace un tiempo el proyecto conocido como “SHARIA BLANCA”, que más que nada consiste en aplicar la ley de la Sharia en un contexto racial en lugar de religioso; recayendo también, claro está, sobre la mujer, a fin de suprimir su “liberación sexual”, que se ha demostrado nociva para la natalidad y la raza blanca. La mujer no tiene solución, no es culpa suya, simplemente no está hecha para ser libre, sino para reproducirse.

Entre los beneficios más sonados de la aplicación de esta ley en países blancos, tenemos los derivados de la hadd, es decir, lo que la Sharia condena como una ofensa.

Wikipedia:

Las ofensas hadd implican penas específicas. Las transgresiones incluyen relaciones sexuales fuera del matrimonio (adulterio), relaciones sexuales con personas del mismo género, acusaciones falsas, consumo de bebidas alcohólicas, robo y asalto en rutas. Las ofensas sexuales conllevan una pena de lapidación o azotes, mientras que el robo está penado con la amputación de una mano.

Muchos países islámicos definen el adulterio y el consumo de alcohol como ofensas criminales, pero no como ofensas hadd, por lo que no conllevan penas tan terribles. Esos actos ilegales se castigan con penas de prisión.

La sharia, en su vertiente más fundamentalista, incluye como graves faltas la homosexualidad, la desobediencia de las mujeres hacia la autoridad del padre o el esposo, las relaciones con infieles (kafir, los pertenecientes al mundo no islámico) y el incumplimiento de las normas de vestimenta de las mujeres (hiyab), a las que, en caso de incumplimiento, se considera inmorales y culpables en caso de violación.

Lo que adaptado a la Sharia Blanca significaría simplemente sustituir a los infieles por no-blancos y quizá un código de vestimenta más nuestro. De ese modo la natalidad aumentaría significativamente, la homogeneidad racial se consolidaría, y todas “las que se atrevieron”:

…serían lapidadas. Además, la posibilidad de aplicar de nuevo la ley del Talión, tan antigua como la civilización humana, que se está perdiendo; y muchas más ventajas. Sobre su carácter provisional o no, ya se verá, de momento es justo lo que necesitamos. Sé que algunos pensaréis que en Europa la mujer tenía más libertades en época pre-cristiana, pero olvidaríais leyes romanas y griegas similares en sus épocas de esplendor. Otros aludiréis a Lacedemonia (Esparta), pero no sólo no estaréis teniendo en cuenta la unidad racial en esos tiempos, la filosofía espartana y la situación completamente distinta que vivimos ahora en un mundo degenerado que necesita de medidas radicales; sino que además, ignoraríais la suerte que corrió esta polis, según Aristóteles, por estas libertades.

Política II, Capítulo VI:

El relajamiento de las leyes de Lacedemonia respecto a las mujeres es a la vez contrario al espíritu de la constitución y al buen orden del Estado. […] Esto puede observarse en Esparta; el legislador, al exigir de todos los miembros de su república templanza y firmeza, lo ha conseguido gloriosamente respecto a los hombres, pero se ha malogrado por completo su intento respecto a las mujeres, que pasan la vida entregadas a todos los desarreglos y excesos del lujo. […]

¿Y qué más da que las mujeres gobiernen en persona, o que los que gobiernan lo hagan arrastrados por ellas? El resultado siempre es el mismo. Teniendo una audacia, que es completamente inútil en las circunstancias ordinarias de la vida y sólo buena en la guerra, las lacedemonias no han sido menos perjudiciales a sus maridos cuando han llegado los momentos de peligro. La invasión tebana lo ha demostrado bien. Inútiles como siempre, causaron ellas más desórdenes en la ciudad que los enemigos mismos. […]

Nuestras indagaciones tienen, por lo demás, por fin, no el elogio o la censura de todo cuanto se presente, sino el examen de las cualidades y defectos de los gobiernos. Repetiré, sin embargo, que el desarreglo de las mujeres además de ser una mancha para el Estado, arrastra a los ciudadanos al amor desordenado de las riquezas.

Así que, ya sabéis. Promoved la SHARIA BLANCA allá donde vayáis. Twittead con el hashtag #ShariaBlanca, haced camisetas, pegatinas, tazas, merchandising en general; páginas en Facebook, publicadlo en todas vuestras redes sociales.

Sharia Blanca o Extinción.

Respuestas destacadas

  1. MGTOW says:

    Estupendo artículo.
    Podríamos hablar horas sobre la cuestión biológica de la mujer, pero no quiero escribiros 10 páginas de word que a muchos les resultaría enormemente pesado.
    Así que sólo os diré que los que deseen saber más al respecto sobre el problema de la biología de la mujer, se informen en la filosofía MGTOW (hay muchos canales en YouTube: Che Morpheus fue el que me abrió los ojos a mí)


    Canal de Che Morpheus


    Sobre la sharia blanca... a mí no me preocupa que se la llame "blanca", lo que me preocupa es que se la llame "sharia" (sobre todo por adoptar un término musulmán). Aunque la ideología sea "la versión blanca de la sharia musulmana", creo que debería tener otro nombre. Al menos el oficial (aunque por las redes y tal se le conozca coloquialmente como "sharia blanca").

    Pero sí, estoy de acuerdo.

    Ahora, también os digo.... que cada vez más mujeres parecen estar dándose cuenta también. Me sorprendió muchísimo encontrar la gran cantidad de mujeres que siguen el mundo de la llamada Dominación Machista (buscad en Tumblr y alucinaréis).
    No hace sino dar la razón precisamente a todo lo que expone este artículo, y se comenta en el mundo MGTOW sobre la biología de la mujer...

    Ahora eso sí... ¿lapidarlas por acostarse con negros? No hombre, eso es de musulmanes....

    Deberíamos quemarlas; que es lo que en Europa se hacía con las brujas. Y es el castigo que se debería dar por promover el genocidio de una raza, cultura o civilización humana.

  2. top says:

    Que decepción de articulo

  3. Que clase de articulo es este?? Digno del Hitler y el "Nazismo" que Hollywood vende al mundo, así este sitio se va a inundar de neo-nazis, ya de paso también digan que es bueno aceptar las costumbres del Islam radical que está invadiendo Europa ya que al parecer acogen la SHARIA (palabra del islam).

    Gordo favor le hacen a los judíos con este tipo de artículos.

  4. Deberías no tomarte los artículos totalmente a pecho, esta no es una web para pajas intelectuales, sino para la provocación y exposición literal del judío.

    la Sharia Blanca no es literalmente ponerse a gritar allahu akbar por las calles sino una reconquista de los valores patriarcales en la sociedad occidental, como ha sido durante tantos años y que últimamente ha degenerado a una sociedad de feminazis y cucks.

    Saludos

  5. La sharia blanca es una necesidad, si no compartes lo expuesto en este artículo, no estás entendiendo la situación actual de nuestra raza.
    Las mujeres están eligiendo negros y moros precisamente porque no dicen esa clase de chorradas.
    La mujer no decide "el mejor macho", porque no está capacitada para elegir. Mientras se deje decidir a la mujer, tomará decisiones erróneas psra su raza - eso es una realidad. Los que apoyan tu postura no sois más que víctimas del feminismo, y estais aún en una postura beta. Abandonad vuestra tolerancia inútil y vuestras concesiones a la mujer, no las necesitamos para nada, no nos hacen bien ni nos sirven en absoluto.

Continúa la discusión en bbs.dailystormer.com

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