Fundación Secretariado Gitano denuncia discriminación a la basura gitana

Don Pelayo
Daily Stormer
15 junio, 2017

La Fundación Secretariado Gitano, una ONG que “trabaja para la inclusión y la promoción de la comunidad y cultura gitana” con el dinero de los españoles, ha denunciado en su informe anual 202 casos de discriminación contra los gitanos documentados en 2016.

Los españoles podemos, sin embargo, denunciar 30 asesinatos (el hilo no está actualizado) cometidos por esta basura de raza sólo en 2016; eso sin contar los violentos ajustes de cuentas entre clanes gitanos, los innumerables robos y palizas a españoles, etc.

El País:

Un matrimonio gitano abrió en un barrio de Madrid una asociación para ayudar a pobres y con adicciones. Muchos eran gitanos. Al poco tiempo, una señora abrió un bar al lado. Sin ningún problema aparente, la dueña del bar empezó el acoso: “Hitler, ese sí que era un señor, que llevaba a los gitanos a los campos de concentración”, les dijo. O también: “Hoy llueve, bien, así se lavan un poco”. Ambas partes se denunciaron mutuamente y el caso sigue en litigio.

La pregunta es, ¿quién no querría gasear a los gitanos? Si no tengo razón, que celebren un referéndum.

La presencia de gitanos en España constituye la prueba más evidente de que no vivimos en un régimen democrático.

En Murcia, una joven fue con una amiga a visitar una habitación para alquilar. La agente inmobiliaria les iba a enseñar el cuarto disponible. Llegó su jefe y la cortesía cambió. Quería saber dónde trabajaba la joven. De repente, les dijo que no había ninguna habitación disponible y que ya les llamarían si surgía algo. La joven fue a informar a la Fundación Secretariado Gitano (FSG). Desde allí llamaron a la empresa para comprobar si era verdad: seguían de hecho teniendo habitaciones para alquilar. La técnico de FSG entonces se identificó y pidió explicaciones: “No quiero alquilar a yonkis y no me toques los huevos”, le respondieron. El caso está en los juzgados.

¿Quién en su sano juicio alquilaría nada a un gitano?

Si por algo son famosos es por no respetar la ley. Aquí lo sorprendente es que un gitano quisiera alquilar un piso; los ocupan por regla general.

Estos casos son dos ejemplos de los 202 que tiene comprobados y documentados en 2016 el informe anual de discriminación de la FSG. Hitler sale una segunda vez. En el ensanche de Vallecas una familia gitana había ocupado una vivienda, según cuenta el informe. En una escalada de amenazas e insultos, una vecina les dijo: “Hitler tendría que haber acabado con vosotros”. Un delito contra la propiedad no parece equivaler a un delito de odio: “Una cosa es que esté mal lo que alguien haga y otra es responder con un discurso del odio”, dice Sara Giménez, abogada gitana y responsable de Igualdad en FSG.

Esto confirma mi punto anterior.

Esa vecina tan sólo dijo lo que pensamos todos los españoles que hemos convivido con gitanos, no tiene nada de polémico.

Hay 750.000 gitanos en España, según los cálculos de FSG. No hay ningún censo étnico, por tanto los números no son precisos. De esos, un 51% ha vivido algún tipo de discriminación en los últimos 5 años y un 35% en los últimos 12 meses, según el informe sobre gitanos de la Agencia Europea para los Derechos Fundamentales de 2016. Solo un 6% denunció o informó de su caso a algún organismo.

Todas las campañas promocionadas por la Judenpresse para limpiar la imagen de los gitanos han fracasado estrepitosamente; aquí se ven incapaces de engañar a los españoles, por el simple hecho de que la mayoría ha tenido que convivir con ellos alguna vez.

Los gitanos son literalmente los primos tontos de los judíos. El judío es un excelente parásito: no se deja ver, y la mordida es indolora; sabes que algo va mal, te notas débil, te despiertas empapado en sudor, pero ignoras por completo que tienes a un judío en el cogote. El gitano, en cambio, equivale a tener a un parásito en los cojones, con un dolor insoportable. Visto desde otra perspectiva: el judío te roba con la inflación, el gitano a punta de navaja.

¿Por qué bloquean siempre los comentarios? Las campañas para limpiar la imagen de los gitanos siempre provocan una avalancha de realidad en la sección de comentarios. Con #YoNoSoyTrapacero el ridículo fue histórico.

Ahora os preguntaréis: ¿cómo ha podido sobrevivir un parásito tan inepto? Cuando uno ve a un parásito, lo natural es apartarlo de un manotazo y aplastarlo con regocijo. Si los españoles no hemos gaseado aún a los gitanos, es porque son protegidos sistemáticamente desde nuestras instituciones. La Unión Europea, el organismo defecado por la judería organizada para destruir Europa, encabeza la legislación de protección a los gitanos y a todos los no blancos en general, disfrazada de “legislación contra la discriminación” a las minorías. Pero todos sabemos que son leyes antiblancas, por el sencillo hecho de que cuando los europeos seamos minoría, seguirán protegiendo a los invasores.

Es por la Unión Europea que España se ha visto obligada a crear el Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnica, una organización gubernamental financiada con el dinero de los españoles para proteger a los invasores y blindar nuestro genocidio. Nos ha tocado vivir unos tiempos muy interesantes.

En fin, gitanos y judíos van de la mano, no es ningún secreto. Los judíos los protegen porque saben que después de los gitanos, ellos son los siguientes. Y no les falta razón.

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